La Fundació Balears a l'Exterior presenta hoy el último libro de la colección Camins de la Quimera sobre la emigración en Campanet
La Fundació Balears a l'Exterior presenta hoy el último libro de la colección Camins de la Quimera sobre la emigración en Campanet

Portada del libro de Camins de la Quimera.
Hoy martes 30 de marzo a las 20:00 horas tendrá lugar en Campanet la presentación del último libro de la colección Els Camins de la Quimera. Con el título "Emigració dels campaneters a Europa", la Fundació Balears a l'Exterior ofrece un nuevo título que contribuye al estudio y reconocimiento del papel de la emigración balear hacia Europa y América.

La presentació estará a cargo del Conseller de Presidència del Govern de les Illes Balears, Albert Moragues, además de Joan Buades, director de la colección; Joan Amengual, alcalde de Campanet; Francesc Morell, concejal de Cultura del ayuntamiento de Campanet y de Damià Pons Ferrà, autor del libro. Al finalitzar el acto se entregará como obsequio un libro a cada uno de los asistentes al acto. Hace unos días aparecía un reportaje en el diario El País basado en el libro y que reproducimos a continuación:

Texto: Andreu Manresa. El País

Las investigaciones casi microscópicas —y amenas— sobre varios cientos de episodios personales, familiares, de individuos de un lugar que se dispersan —obligados o voluntarios— desde su patria local, ayudan a capturar escenas de la vida del enjambre social nativo. Las migraciones de fuga o con retorno ofrecen un retrato aproximado y periférico de una comunidad del siglo XX; sea Campanet o Baleares, aldeas repetidas en el planeta global.

El historiador y ex político Damià Ferrà-Ponç fija sus ojos delicados en listados y correspondencias de los archivos y aplica cuestionarios concretos para documentar memorias orales de casi tres centenares de aventuras extranjeras de tipos de su pueblo. El libro preciso y digerible Emigració dels campanaters a Europa, editado por el Gobierno en la colección que dirige el profesor de Campanet, Joan Buades Crespí, que ha rastreado peripecias americanas de paisanos baleares en varias obras de rigor. Gent de Campanet amb una mà es rosari i amb s’altra es ganivet proclamaron en Mahón para caricaturizar la devota beatería y la valentía violenta de emigrantes albañiles de las refortificaciones del XIX. Algunos de los nativos de Campanet que se instalaron en Francia, en la Segunda Guerra Mundial vivieron bombardeos, combatieron en la resistencia, unos fueron torturados y otros fusilados; otros se hicieron cómplices de los ocupantes alemanes —con mesa fija en el Moulin Rouge— y también padecieron las consecuencias posteriores. En general, esos franceses se dedicaron a las fruterías, restauración en la senda de pioneros de Sóller o Andratx.

En el drama de más de medio siglo XX sin luces flota entre historias singulares, en especial la migración individual y masculina reciente a Argelia, hasta 1962 cuando Francia reconoció la independencia tras las revueltas y decretó la despoblación europea. Argel: contrabando y fábricas de tabaco de March, huidos para no ser soldados, por amores clandestinos y perseguidos por el hambre y Franco. Emigrantes en tierra de frontera Sur: Argelia. El albañil Luis García (1926-1991), en 1948 huyó a Cataluña, a Francia, desde Marsella llegó a Argel —adonde su padre apareció con una amante. García fue un hombre de acción con metralleta, explosivos y granadas (según Ferrà- Ponç) de la Organización Armada Secreta, grupo de la ultraderecha que atentaba contra los independentistas. Con la Argelia argelina pasó a Alicante, después Mallorca, la isla Córcega, Marsella y finalmente Campanet.

Con vocación de relojero y deseo de ser astrónomo Ferrà-Ponç explica personalidades encantadoras y documenta a desdeñables como un emigrante de retorno, falangista y alcalde del 36, dicho Roig Tix, que murió en 1968 en Ullaró “solo y atemorizado” por la mirada de sus muertos y de los hijos de éstos. Llorenç Pons (Campanet, 1929-Burdeos, 1984), intentó emigrar a Francia, fue detenido y encarcelado en España, luego marchó clandestinamente en barca a Argelia; allí para no ser deportado. Aceptó enrolarse en la Legión Extranjera Francesa, combatió contra los insurgentes argelinos, fue paracaidista en Indochina, herido, perdió una pierna y quedó prisionero del Vietcong en 1954. Galardonado tras ser liberado, trabajó de albañil en Francia y tuvo una pensión en Burdeos.
En México, los republicanos exiliados fueron transterrados, o empatriados, por integrarse con la cultura propia en otra semejante, la posible conexión compleja entre dos patrias, desde la de origen en otra democrática y empatriado de una patria de destino. El historiador Artur Parrón ha trabajado años para escribir otro inventario humano, L’exili balear a Mèxic (Documenta-IEB). Muchos protagonistas y las peripecias apenas habían sido apuntados. Rojos, pobres y empresarios, lumbreras del estilo de Ángel Palerm y Juan Comas, Antoni M Sbert, Ferretjans. El narcisismo de las pequeñas diferencias aparece, según Joan Bestard Camps, en la persecución de los chuetas, descendientes de los judíos conversos de Mallorca. La razón está en el nuevo libro de Francesc Riera, Dos capellas xuetes en defensa de Mn Josep Taronjí. Antoni Forteza (exiliado en Chile) y Gaspar Aguiló polemizaron contra los anatemas de la Iglesia que segregó a esa minoría que perdura.

26 de marzo de 2010

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